“Es un mar de sensaciones estar aquí”

(23 enero 2017)


“Es un mar de sensaciones estar aquí”

La masía Mas de les Gralles se encuentra en el corazón del Penedès, fácilmente accesible desde Barcelona, y ofrece a las empresas lo que no encuentran en un entorno habitual. Es un espacio que permite experimentar durante la jornada de formación o incluso una reunión de negocios. El sitio rural es ideal para trabajar con todos los sentidos, sea en el jardín aromático, el huerto o durante una cata de aceites al aire libre. Juan Jesús Espina, CEO de Mas de les Gralles, explica su visión de una nueva forma de trabajar en un espacio de Mindfulness.

 

¿Cómo encontraste la masía?

Hace ya 25 años quería buscar un lugar donde realmente pudiese tener una vida más relajada, más contemplativa. Quería algo que tuviese terreno y de alguna manera estuviese en las mínimas condiciones. Y a través de un amigo encontré Mas de les Gralles. La casa tenía muchísimas posibilidades de poder hacer cosas.

Eso fue hace 20 años, y a partir de ahí siempre hice las cosas con un cierto criterio de planteármelo como un negocio. A mí me permitía, como empresario y como ejecutivo que era, tener un retiro que me ayudaba a la meditación, a tener una mejor visión del mundo de la empresa, e incluso una introspectiva personal mucho más equilibrada.

 

¿Qué tiene que ver el concepto Business Time con tu persona y tu vida profesional?

Seguramente fue motivado por mi trayectoria profesional, siempre muy dedicada al mundo del negocio, pero siempre con una vertiente artística existente en mi mente. Me generó la idea de compaginar estas cosas, generar un poco lo que era.

Tenía que dedicarme al mundo de los negocios, porque es lo que me daba de comer, pero sin olvidarme de esta parte más artística. Aquella parte más espiritual tenía que existir. Cuando compré la masía y cuando la desarrollé, siempre pensé que esto era un sitio que inspiraba mucho a la gente con carácter más creativo. Aquí la creatividad fluye sola. No hay que ponerle mucho esfuerzo, porque está debajo de cada planta, en el olor de cada aroma, en la gastronomía de los frutales, en el tacto del césped. Simplemente estar sentado en el sitio donde estamos ahora, debajo de estos árboles centenarios, te inspira a crear.

Entiendo que el mundo de los negocios es crear, es estandarizar, pero al mismo tiempo es innovar. Innovar interiormente en uno mismo para después poder aplicar esta innovación al mundo de la empresa.

 

¿De qué forma encaja todo esto con tu visión de la formación en Mas de les Gralles?  

Hace cinco años vi la posibilidad de convertir Mas de les Gralles en un centro de formación, una de las cosas que me apasionan. Habilité diferentes zonas temáticas relacionadas con mis grandes aficiones, la música, el arte y la gastronomía.

Creé una sala de formación que tuviese el máximo de posibilidades en tecnología para poder convertir esto en un lugar de trabajo. Mas de les Gralles – Business Time se convirtió en un centro de trabajo aislado de las grandes urbes.

El ruido de los pájaros, los olores, las sensaciones del jardín aromático, los ruidos del agua, son algunas de las sensaciones que a mí me genera Mas de les Gralles. Para mi es un mar de sensaciones estar aquí, en todos los sentidos. El concepto es acercar a la gente que cree que el trabajo está muy ligado a este equilibrio mental y a esta paz interior. Te hace mucho más eficiente.

Yo creo que tanto para el formador como para el alumno es importante que la mente esté un poco “en blanco”, en el sentido de ser capaz de recibir el máximo de información posible, tanto como formador como alumno, y que la información sea retenida y pueda ser aplicada posteriormente.

Pienso que el espacio donde estás, un poco aislado de todo, ayuda sobre todo a la persona que viene a hacer formación. Para el formador es mucho más fácil realizar una formación donde el alumno se encuentre en un estado mucho más liviano, mucho más de paz.

 

¿Entonces Mas de les Gralles es un espacio creativo y también un entorno para poder jugar?

Yo diría que la palabra es experimentar: Mas de les Gralles te permite experimentar sensaciones y situaciones que no permiten otros entornos.

Puedes experimentar incluso desde el punto de vista deportivo con las pistas de Pádel o desde el punto de vista gastronómico haciendo una cata de aceites, panes y sales ecológicas. Puedes pasear por el jardín aromático y relajarte en la zona Chill out escuchando música.

Tenemos esta parte musical que a mi tanto me apasiona: Puedes estar sentado escuchando a Schubert, Wagner, Bach, Händel, Mozart o también a Pink Floyd y eso te pone en una situación alejada del estrés diario.

Creo que es importante sacar al directivo o al ejecutivo de su entorno habitual para ver cuál es su comportamiento cuando está totalmente aislado de la presión del día a día. Cuando gestionamos estos estados anímicos totalmente diferentes a los habituales en el entorno, a veces sacamos lo mejor de cada persona.

 

¿Puedes dar un ejemplo de una experiencia con una empresa que lo haya experimentado? Que te ha transmitido a nivel de emociones?

Primero transmite una sensación de informalidad. Recomendamos a los formadores que informen a los participantes que van a un entorno rural. Así ya se sacan un poco los corsés. Cuando más cómodos se sientan, más natural evolucionará la jornada.

El sitio transmite una sensación de paz. A pesar de que los participantes tienen a su jefe o a su superior delante, están en un espacio libre. El espacio Mas de les Gralles es muy permeable, en el sentido de que permite por el entorno que esa relación a veces de miedo o de respeto se convierte en una relación en que se genera mucha más confianza.

Algunas empresas multinacionales se han dado cuenta que el nivel de creatividad y de innovación que ha salido después de una jornada en Mas de les Gralles se multiplica en comparación con un entorno habitual, como por ejemplo en un hotel o una sala de reuniones.

 

De todas formas muchas empresas aún tienen la tendencia de alquilar una sala en un hotel en Barcelona y hacer sus jornadas allí con el argumento: “No tenemos tiempo para salir de la ciudad”.  ¿Por qué vale la pena salir de la ciudad y pasar del gris al verde?

Hay que salir de los entornos habituales que muchas veces son tóxicos, en ellos das las mismas vueltas siempre.

Además a veces hay empresas que van a un hotel en Barcelona y tardan más en desplazarse dentro de la ciudad que si salieran de Barcelona. Trabajan por ejemplo en la Avenida Meridiana y van a un hotel en la Avenida Diagonal. Si se desplazan a las 8:00 horas de la mañana pueden tardar más que en llegar a Mas de les Gralles, que tiene una salida de autopista al lado.

Si los clientes vienen en un minibús con entre ocho a 30 plazas pueden compartir el trayecto al final del día desde Mas de les Gralles hasta el lugar de origen y hacer sus reflexiones sobre los resultados del día. Lo importante es sacar este pequeño resumen de todo lo trabajado durante la jornada, las conclusiones y como aplicarlas a la organización.

También es posible organizar reuniones de dos o más días. Los clientes no duermen en Mas de les Gralles, pero existen acuerdos con casas rurales del entorno donde pueden pasar la noche.

 

En este momento, sentado debajo de este árbol centenario: ¿Cómo te sientes tú con Mas de les Gralles, en tu espacio?  

Soy un reflejo de todo lo que he dicho, ni más ni menos. A mí personalmente Mas de les Gralles me ha generado en mi vida personal y profesional muchísima creatividad e imaginación, muchísimos proyectos, a veces analizables, o a veces simplemente ilusionantes.

 

¿Qué visión del futuro tienes para Mas de les Gralles?

Creo que el mundo de los negocios está cambiando a una velocidad de vértigo, motivado principalmente por la aparición de las tecnologías. Cada vez es más habitual que la gente trabaja fuera de los entornos habituales. Las nuevas tecnologías lo hacen posible.

Mas de les Gralles puede ser un espacio de trabajo habitual para empresarios, les permite usar sus capacidades. Tecnológicamente tienen la posibilidad en tiempo real de transmitir sus ideas a cualquier país del mundo, incluso en tres dimensiones.

Si una persona por ejemplo está trabajando en el desarrollo de un videojuego y está trabajando durante nueve o diez días aquí en este entorno, puede enviar en tiempo real unas imágenes al país donde están haciendo la ilustración. Es la imaginación llevada al límite y la tecnología a la práctica.

Yo me imagino Mas de les Gralles no sólo como un entorno donde la gente venga a pasar un día, sino también donde empresas innovadoras como las Startups decidan quedarse diez días trabajando. Porque ven que los diez días trabajando en este entorno de Mas de les Gralles son mucho más rentables desde el punto de vista económico y desde el punto de vista del aprovechamiento del tiempo que quedarse trabajando en su despacho. Me imagino en un corto plazo que la gente pueda venir aquí a ponerse desde las 9:00 horas de la mañana hasta las 20:00 horas de la noche, trabajar con cualquier país del mundo, pensando y enviando información. Así me lo imagino.

Beatrix Hasse
Formadora y Periodista CulturaMente